Trastornos mentales perinatales
La psicología perinatal es una rama de la psicología que se centra en la salud mental y emocional de las personas durante el período que abarca desde el embarazo, el parto y el posparto, hasta el desarrollo temprano del bebé, generalmente los primeros dos años de vida. También trata los trastornos mentales perinatales. Se ocupa de aspectos como:
-
Embarazo: apoyo emocional, ansiedad, miedos, cambios en la identidad, embarazos no deseados o de riesgo.
-
Parto: preparación emocional, trauma obstétrico, experiencias difíciles o violentas durante el parto.
-
Puerperio (posparto): depresión posparto, ansiedad, dificultades de vínculo con el bebé, sentimiento de culpa o incompetencia, duelo por pérdida gestacional o neonatal.
-
Vínculo madre/padre-bebé: apego, crianza temprana, adaptación a la parentalidad, impacto del nacimiento en la pareja.
-
Pérdidas y duelos: aborto espontáneo, muerte fetal, interrupciones voluntarias del embarazo.
1. Trastornos mentales perinatales
La maternidad no actúa como factor protector frente a trastornos mentales. Por el contrario, el proceso de convertirse en madre implica numerosos cambios que pueden favorecer el desarrollo de psicopatología, especialmente durante el período perinatal.
La maternidad no funciona como un factor protector para la salud mental de la mujer. Más bien, el proceso de convertirse en madre implica numerosos cambios fisiológicos, hormonales, cognitivos y sociales que pueden favorecer la aparición de trastornos psicopatológicos. Se estima que la prevalencia de trastornos mentales perinatales (TMP) alcanza el 25% en países desarrollados. Los trastornos afectivos como la depresión, los trastornos adaptativos y los trastornos de ansiedad los más frecuentes.
2. Clasificación de los trastornos mentales perinatales
En cuanto a la clasificación de estos trastornos, el DSM-IV y la CIE-10 incluyen de forma explícita los trastornos mentales relacionados con el posparto. En el DSM-5 la especificación se amplía para incluir el período de gestación y las primeras cuatro semanas después del parto. A pesar de estas referencias, la codificación y clasificación de los trastornos mentales perinatales sigue siendo objeto de debate.
Los TMP están asociados a complicaciones en la evolución del embarazo, en los resultados obstétricos y neonatales, así como en la calidad del vínculo materno-filial y el neurodesarrollo del recién nacido. Además, el posparto es un período de riesgo elevado para la aparición de episodios psiquiátricos. Es fundamental su identificación y tratamiento adecuado durante todo el proceso perinatal.
El concepto de una forma grave de enfermedad mental puerperal no asociada a psicosis fue elaborado en los años setenta, basado en el trabajo de Louis Víctor Marcé, quien publicó en 1858 el primer libro sobre trastornos mentales durante el embarazo y el puerperio. Actualmente, debido a la controversia sobre la clasificación diferencial en el periodo perinatal, no existe un código específico para estos trastornos. Por ello, el diagnóstico de un trastorno mental en esta etapa se realiza siguiendo los sistemas taxonómicos actuales.
Las corrientes más recientes en salud mental perinatal proponen la creación de códigos específicos para el embarazo y el posparto, con especificaciones claras que indiquen si el inicio del trastorno ocurrió durante el embarazo o en el posparto. Además, expertos sugieren incluir el “Trastorno del vínculo materno-filial” como un objeto de atención clínica, debido a su papel modulador en la interacción entre madre e hijo.
Según el DSM-5, los trastornos mentales perinatales incluyen trastornos depresivos como el trastorno depresivo mayor y la distimia, trastornos bipolares como el bipolar I y II, y trastornos psicóticos breves. Todos estos pueden especificarse con inicio durante el periparto, es decir, durante el embarazo o las primeras cuatro semanas después del parto.
2.1 Factores de riesgo
Entre los factores de riesgo para desarrollar depresión y ansiedad durante el embarazo se encuentran la falta de apoyo social, la violencia de género o abuso previo, antecedentes psicopatológicos, acontecimientos vitales estresantes, embarazo no planificado o no deseado, y complicaciones obstétricas. En el posparto, se añaden otros factores como la ansiedad durante el embarazo, el nivel socioeconómico, características de personalidad y el estatus migratorio.
La detección de los trastornos mentales perinatales se ve dificultada por diversas barreras sociales y culturales tanto por parte de los profesionales de salud como de las propias madres y sus familias. Entre los obstáculos en el ámbito profesional están las limitaciones del sistema sanitario (escasez de recursos y tiempo, dificultades en el acceso a unidades especializadas) y la falta de formación o conocimiento específico sobre estos trastornos. Por parte de las mujeres, la falta de información, el temor al estigma, experiencias previas negativas con profesionales y dificultades para acceder a una atención sanitaria regular, como problemas de transporte o conciliación laboral y familiar, dificultan reconocer y aceptar un posible trastorno.
2.2 Depresión posparto
Respecto a trastornos específicos, la depresión posparto es un episodio afectivo con síntomas similares a los de una depresión en cualquier momento de la vida, pero con características propias: suele comenzar entre los 3 y 12 meses después del parto, presenta mayor agitación psicomotriz, indecisión en la crianza y falta de concentración, y menor ideación suicida. También incluye síntomas físicos como cansancio, hipersomnia o insomnio, que afectan el desempeño en la vida diaria y el cuidado del bebé. Esto contribuye a que la madre perciba una sensación de ineficacia y preocupación por no ser una “madre suficientemente buena”. La depresión posparto puede tener consecuencias graves, como muerte materna, filicidio, un vínculo afectivo inseguro con el hijo, y un impacto negativo en el desarrollo cognitivo, emocional, conductual y social del niño. La incidencia es más alta durante los primeros tres meses después del parto.
2.3 Psicosis puerperal
Por otro lado, la psicosis puerperal es uno de los trastornos mentales más graves en el periodo inmediato tras el parto, generalmente en las primeras tres semanas posparto. Su clasificación sigue siendo objeto de debate, pues podría formar parte del espectro bipolar o ser una enfermedad específica asociada exclusivamente al embarazo. Se caracteriza por fluctuaciones intensas del humor, confusión, ideas delirantes centradas en el bebé, alteraciones sensoriales visuales, táctiles y olfativas, y síntomas maníacos. Entre los factores que precipitan esta psicosis se encuentran los cambios fisiológicos del parto, antecedentes personales o familiares, discontinuación de medicación estabilizadora, primiparidad, complicaciones obstétricas y la privación del sueño. A pesar de que el cuadro suele ser breve y con remisión completa, puede alterar gravemente el vínculo materno-filial y en casos graves se han registrado suicidios maternos y filicidios.
3. Impacto emocional de la pérdida perinatal
El duelo se entiende como un proceso complejo que permite elaborar y aceptar la pérdida. Durante este proceso, se experimentan diversas emociones que requieren tiempo para ser comprendidas e integradas. Se trata de una respuesta adaptativa que incluye reacciones emocionales, conductuales, físicas y mentales, y afecta aproximadamente al 40% de las mujeres inmediatamente después de un aborto o la muerte fetal (Beutel, 1996; Janssen, 1997).
Una característica importante de este duelo en mujeres embarazadas es la aparición de pensamientos de culpa. Muchas veces, estas mujeres se sienten responsables del desenlace, ya sea por lo que hicieron o dejaron de hacer, aunque no exista una base real para tales ideas. Estos pensamientos refuerzan los sentimientos de culpa y autoacusación. Por ello, los profesionales de la salud deben estar atentos a cómo evolucionan estas ideas, para poder detectar posibles complicaciones en el proceso de duelo.
Determinar cuándo finaliza un duelo es difícil, pero en un proceso sano, con el tiempo, la persona logra expresar su tristeza de forma natural, y poco a poco, los síntomas disminuyen y se retoman las actividades cotidianas (Arranz, 2017).
Connexions Teràpies Integrades es tu centro de psicología en Hospitalet de Llobregat. Contacta con nosotras para más información.